La Historia os Absolverá [Editorial]

Editorial 6 de febrero.


Los recientes juicios y condenas de raperos españoles y los sucesivos atentados a la libertad de expresión motivan esta editorial. El Estado español nunca se ha caracterizado por respetar los derechos civiles ni la libertad de expresión de la ciudadanía. En plena crisis de legitimidad del Estado, el repunte de la represión política sobre los focos de reivindicación ha alcanzado cotas intolerables. La judicialización de la política, esto es, determinar qué es posible y qué es ilegal en las distintas formas de expresión social, es un hecho probado incluso por los propios miembros del actual gobierno, que aseguran sin arrepentimiento que la paz evangelizadora de los tribunales es obra propia.

Pareciera que la élite burguesa constata, antes que la clase trabajadora, el fin del Estado de Derecho. Ya llega tarde el fin de régimen y se reflejan los síntomas de flaqueza de legitimidad, se pone en duda y la duda les ofende. La población no entiende las sucesivas condenas a estudiantes y jóvenes que protestan, incluso en clave de humor, y sufren las represalias.

Sabemos que esto forma parte de la brecha generacional que está haciendo inviable la política tradicionalista de magistrados y gobernantes conservadores. Las generaciones más jóvenes se sienten infantilizadas ante imágenes pueriles de la Casa Real, ante datos falseados de las comisiones económicas y ante falsos positivos de los cuerpos de seguridad del régimen. Frente a ello, frente a la movilización antes, y frente a la expresión ahora, el búnker opta por un perfil duro que lejos de fracasar obtiene dos objetivos claros: el primero, impregnar de terror la vida cotidiana de quienes nos dedicamos a la información y la cultura; el segundo, reventar desde adentro a la democracia cristiana para dejar paso, ahora legítimo, a la derecha neocon, menos demócrata si cabe.

Es vox populi que la sociedad moderna no valora los órganos de Justicia actuales, no necesitamos encuestas para ello; han demostrado una ineficacia y atraso patentes en los casos relativos a la violencia de género (maltrato a la libertad de expresión de la lucha feminista), a las cloacas de Estado (no hay dimisiones ni expulsiones por la violencia policial) y por su vinculación a los vestigios del pasado franquista persiguiendo, como se persigue en los últimos años, únicamente a antifascistas y no a sujetos ni colectivos neonazis. España vuelve a ser un lugar seguro para los intolerantes a toda clase de conquista de derecho, y nuestra obligación, como así esperamos de nuestros lectores/as, es de mantenernos en oposición, crítica y resistencia ante esta deriva; deriva que históricamente ha mantenido a los diversos pueblos del Estado español en la penuria intelectual y la estafa económica.

cropped-o-kharkiv-lenin-facebook.png

Es fundamental comprender que podemos leer la represión en clave de discurso de clase. Los pobres no deben pensar: la imaginación colectiva nos trae conocimiento, y el conocimiento nos brinda oportunidades para la organización. Sólo desde abajo, desde la organización material del régimen, podemos debilitar su funcionamiento. Y por eso tratan de partir nuestras relaciones en tres partes: rompen nuestra imaginación denunciando medios y persiguiendo humoristas; nos impiden el conocimiento restringiendo el acceso a la educación y la cultura mediante impuestos e invisibilización; y dañan nuestra organización arrinconando nuestras economías domésticas mediante el paro, los ejércitos de reservas de las grandes empresas y la supresión de políticas sociales. La represión política no es sólo la cárcel: es la amenaza de la soledad en un mundo mediatizado.

Pese a que traten de privarnos de palabra, nuestra hegemonía debe residir, como siempre debió, en las calles de nuestras ciudades y pueblos. Los casos más recientes atañen a cuestiones nacionalistas, pero esto es sólo una cadena de represión, que se extiende en el tiempo desde las detenciones ilegales en los comienzos de la crisis y las revueltas; pero también se extiende a lo ancho, equiparando organizaciones políticas con objetivos de transformación violenta con meros comentarios en redes sociales o escenarios que no distan de la burla.

Nos gustaría trasladar nuestra rabia a quienes nos leen, y nuestro apoyo a todas personas que sean auténticas víctimas de leyes represoras de Ministerios esquizos, en cualquier punto que estén del Estado que nos gobierna. Trataremos de hacer de los años que os impongan en cárcel sea una factura para la historia de este país.

Se agudiza el conflicto: se les acaba la paciencia y a nosotros también.

logo-trans

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s